lunes, 30 de septiembre de 2019

Viajar al lugar del otro: la interculturalidad

¡Hola! 👋

     Tal y como dice el título de esta entrada, hoy vamos a tratar una serie de cuestiones relacionadas con la interculturalidad. Toda persona está inmersa en una sociedad, y cada sociedad tiene una o diversas culturas en ella que hacen que vivas una realidad y que hace que te sientas identificado o no con dichas culturas, esto es a rasgos generales lo que llamamos una identidad cultural.  
      

      El concepto de IDENTIDAD CULTURAL abarca un sentido de pertenencia a un grupo o comunidad, teniendo en común un conjunto de creencias, valores y comportamientos específicos que la persona integra como suyos. Esto permite distinguir unos colectivos de otros y así diferenciarse. Sin embargo, ¿es la identidad cultural algo positivo para la sociedad?

       Hoy en día todavía es imperante la identidad hegemónica, es decir, aquella en la que se tiene un estatus superior, que controla el poder y los recursos e impone sus valores por encima de los demás. La principal causa sería el etnocentrismo, ya que concede un valor superior a la cultura propia más que a la ajena y se interesa por el otro desde el punto de vista de uno mismo, teniendo como norma absoluta el propio modelo de cultura.

      Tal y como se puede leer en el artículo de Edgard Weber (1996) “La interculturalidad empieza por uno mismo”, cuando naces en un colectivo o sociedad estás creciendo con una cultura que te condiciona a pensar de una forma u otra, así pues, toda cultura es relativa, ya que está ligada a las condiciones históricas propias y a estructuras lingüísticas propias de la lengua. Consecuentemente, la lengua con la que se piensa está basada en un contexto cultural concreto, por lo que determina el orden de pensamiento y el orden de lo que se puede pensar.

      El idioma no es suficiente o no sirve si no se conocen los otros elementos de la otra cultura. Hay que entender los elementos culturales propios de un país para saber interpretar y saber qué es lo que dice el otro. Se dice que la perspectiva con la que tu cerebro ve la realidad es propia de tu cultura. Por lo tanto, un mismo concepto o situación puede poseer diferentes significados dependiendo de la cultura con la que se mire. Por ejemplo, los diferentes colectivos como las mujeres, las personas con diversidad funcional o las personas inmigrantes se verán diferentes dependiendo de la perspectiva cultural.

      Otro de los ejemplos lo podemos apreciar en las ilustraciones de “los Papalagi” que significa “hombres blancos”. Estas imágenes son interpretaciones que han hecho de los discursos que Tiutavii, el jefe de una tribu samoana, describe de sus experiencias durante un viaje a Europa a principios del siglo XX. Como se puede ver en la primera ilustración, Tiutavii describe a las ciudades, las casas, las calles y demás como islas de piedra, canastas de piedra, grietas y las cosas que hay entre ellas. En la segunda ilustración, interpreta todo lo material como algo negativo, como algo que empobrece en lugar de enriquecer como se entiende en la cultura occidental. Esto refleja las grandes diferencias culturales que existen entre un nativo y la cultura occidental, puesto que se ven de manera muy diferente las cosas y situaciones que se suelen dar por sentado en otras culturas, dependiendo de la cultura en la que hayas nacido.

 Ilustración 1. 

Ilustración 2. 

       Así pues, lo que Weber propone es hacer una reflexión y darse cuenta de que todas las culturas poseen una perspectiva propia que cada una defiende como una realidad absoluta. Y es por esta razón por la que no puede haber comunicación ni comprensión con el otro si no miramos desde otra óptica. Si somos capaces de ver desde otras perspectivas o reconocer que hay otras interpretaciones igualmente válidas de la realidad, sólo entonces podremos ampliar realmente esa realidad. Por lo tanto, estaríamos hablando de un proceso de ACULTURACIÓN positivo, es decir, transformar el sistema cultural propio adquiriendo nuevos valores culturales que pertenecen a otra cultura distinta, siempre y cuando se haga desde una perspectiva de adaptación e integración, para así que salgan fortalecidos los diferentes grupos implicados. Sin embargo, este proceso también puede llegar a ser visto como algo negativo por parte de culturas dominantes.
Es en este momento cuando debemos plantearnos el concepto de interculturalidad y lo que ello conlleva.

      La INTERCULTURALIDAD es un proceso el cual se basa en establecer unas relaciones sanas y de respeto entre las personas de culturas diferentes, haciendo que sumen en diversidad cultural y salgan fortalecidas todas las personas o grupos implicados. En otras palabras, es la interacción entre dos o más culturas, que se van alimentando de los estímulos externos que contiene cada una.
Uno de los conceptos que se puede confundir con interculturalidad es la MULTICULTURALIDAD. Esta es la convivencia de dos o más culturas en un mismo contexto, basado en el respeto pero sin que se vea favorecida la interrelación entre los mismos.

      Como exponen Alsina, M., Gayá, C. & Oller, M. (1997) en su artículo, es importante cuestionar la noción de identidad cultural, y asimismo, fragmentar el concepto para prender una alternativa diferente, que no es otra que la pluralización de las identidades. Para poder fragmentar este concepto se debe conocer primero a uno mismo, saber que nuestra identidad no es algo inapelable sino que está compuesta por varios roles que van cambiando a lo largo de la vida, y que por ende, la identidad de los demás también podrá sufrir cambios. Se pretende cambiar la visión que se tiene de diferenciarse de los grupos ajenos y asemejarse a los propios por la de encontrar las diferencias existentes en el propio grupo y ver las similitudes con el grupo ajeno. En definitiva, lo que plantean son las “identidades múltiples, diversas, cambiantes y transversales”, enriqueciéndose la identidad cultural mediante la pluralización.
      
     En resumen, bajo mi punto de vista, a lo que se tiene que intentar llegar es a la anastomosis, en otras palabras, llegar a la unión o a la desaparición de los límites culturales para hacer identidades culturales híbridas, donde todos tengamos algo diferente y algo en común, pero seamos libres de decidir lo que somos o lo que queramos ser, sin ser juzgados por pertenecer a una cultura diferente a la que se tiene. Tal y como dice Rebeca Hwang en el vídeo, "un lugar donde las multiplicidades que tengan las puedan usar como una forma de encontrar coincidencias en un mundo que está más globalizado cada día. En lugar de sentirse ansiosos y preocupados por no encajar en esa única caja, o de que su identidad se vuelva irrelevante un día, puedan sentirse libres de experimentar y de tomar el control de su propia narrativa e identidad. Ayudar a crear un mundo donde las identidades ya no sean utilizadas para alejar a quienes se ven diferentes, sino para unir a las personas".






Y hasta aquí la entrada de hoy,

Nos leemos pronto...


¡Un Saludo! 😊




REFERENCIAS:

Weber, E. (1996). "La interculturalitat comença per un mateix" en dcidob, nº 56, junio-julio, 20-22,

Alsina, M., Gayá, C. y Oller, M. (1997). De la identidad cultural a las identidades culturales. Revista Reflexiones. 57.1. 1-17.





lunes, 23 de septiembre de 2019

Nuevos comienzos...


¡Hola!👋


       Bienvenido/a a mi blog. Mi nombre es María Galán, tengo 26 años y soy graduada en Psicología.

      La verdad es que contestarme a la pregunta de porqué estoy aquí es algo que me ha llevado un tiempo. Realmente, desde hace unos años estoy intentando encontrarme a mí misma. Cuando acabé el grado sabía lo que quería hacer y que me costaría muchísimo llegar hasta allí, quería estudiar el PIR. Empecé con todas las fuerzas del mundo, pero por cosas de la vida, sabía que no iba a poder sacar plaza porque no acabé dándolo todo al 100%, y para poder llegar a ser PIR hay que dar el 100% y más. Después de un año pensando e intentando poner orden en mi cabeza después de tanto caos, pensé en seguir estudiando algo relacionado con el ámbito social, ya que justo antes de hacer el grado me apunté a Integración Social porque quería acabar ayudando a menores en situación de desprotección y conflicto social o filio-parental. Así que, gracias a las vueltas que da la vida, y a un gran proceso de toma de decisiones interno, aquí estoy intentando hacer lo que en su día me planteé.

      Mis motivaciones para este curso están claras: formarme y saber cómo ayudar a las personas en la práctica más que en lo teórico. En principio, me gustaría saber más sobre los diversos colectivos a los que puedo llegar a ayudar, y a partir de ahí ver dónde puedo llegar a ser más útil y si realmente me gusta lo que llevaba planteado al principio. De primeras me gustaría conocer más profundamente el colectivo de menores y también el de personas mayores. 

      Respecto a las expectativas que tengo puestas en este curso son bastante altas. Pienso que me puede ayudar mucho a conseguir mi objetivo principal: encontrarme un poco más a mí misma y encontrar mi vocación. En resumen, espero abrirme un poco más a las personas, ser más valiente, conseguir más experiencia de vida, crecer y ser un poco más yo. 

      Finalmente, para acabar esta primera entrada del blog, sólo quiero decir que durante estos meses publicaré semanalmente mis reflexiones sobre algunos temas, dinámicas y demás que haga durante el curso de Integración Social, y así compartir mis conocimientos. 

Nos leemos pronto...


¡Un Saludo!😊