jueves, 21 de noviembre de 2019

Un código a seguir…


¡Hola! 👋





Bienvenidos a otra entrada del blog, hoy se va a tratar el Código Deontológico de la Mediación en el ámbito estatal español. Este código es muy importante debido a que ha habido un aumento de los procesos de mediación en la sociedad, por lo que es fundamental regular las acciones de los profesionales de la mediación para así proteger tanto a las personas que están implicadas en este proceso como a los profesionales en sí. Pero primero, ¿sabemos que es la mediación?

La MEDIACIÓN es un proceso de gestión de conflictos entre las personas, las cuales aproximan sus partes de forma voluntaria y activa, con cooperación y colaboración, para llegar a un acuerdo con la ayuda de una tercera persona que lo facilita mediante la igualdad y la neutralidad. Básicamente es una estrategia transformadora, de actitudes y creencias.

En el siguiente vídeo se explica el concepto, así como las características, y lo que la gente en general piensa que es la mediación, por lo que es una buena introducción a lo que se va a comentar a continuación:


En dicho código, que tiene como base la Ley reguladora de la Mediación Española, se recogen una serie de características y requisitos que toda persona dedicada a la mediación debe de disponer en su repertorio de habilidades, ya sea empatía, habilidades comunicativas y de resolución de conflictos, asertividad, imparcialidad, etc. Lo más notable y lo que se va a resumir en esta entrada son los derechos y las obligaciones del profesional.

Respecto a las obligaciones y deberes de dichos profesionales, recogidas en el artículo 6, hacen referencia a rasgos generales a lo que la persona mediadora debe de hacer en todo este proceso de mediación desde su inicio y su desarrollo hasta su finalización.

ü  Se deben de respetar los principios de la mediación.
ü  Dar a conocer al comienzo del transcurso de la mediación los objetivos y el fin al que se quiere llegar con el proceso.
ü  Guiar el proceso y procurar favorecer la comunicación entre las personas implicadas para llegar al acuerdo, siempre intentando ajustarse a las personas para que tomen sus propias decisiones libremente y, sobre todo, ajustarse a la normativa actual y a dicho Código de Buenas  Prácticas.
ü  Si no se llegan a acuerdos, no hay que extenderse ni alargar en balde el proceso de mediación.
ü  Se debe de dejar constancia de todo el proceso por escrito, y con la firma de las personas implicadas sobre la aceptación o no de acuerdos, así como las reuniones y actas que se hayan hecho.
ü  Ofrecer sólo los servicios de mediación siempre dentro de su campo, no realizar otras funciones más allá de ello con las personas implicadas.
ü  Si se han realizado otras acciones profesionales o se conoce a alguna de las personas, ya sea por amistad o enemistad, o por ser familiar lejano (4º grado o 2º), o si se tiene algún tipo de beneficio económico o personal en la resolución de dicho conflicto u otro que pueda influir en los resultados del proceso, se debe de dar a conocer estos hechos a la otra persona implicada para así confirmar si supone un problema, y si es así, no continuar en la participación del proceso de mediación entre dichas personas.
ü  Una vez ha terminado el proceso de mediación, no relacionarse con ninguna de las personas para un pleito o proceso posterior que esté relacionado con el anterior, ya sea de representante, testigo o perito, y esto se debe de comunicar al Tribunal para así no incumplir el secreto profesional de confidencialidad.
ü  Seguir formándose como profesional de la mediación y aceptar solo aquellos casos en los que se esté capacitado para ello.
ü  Tener una postura adecuada y de respeto hacia todas las personas implicadas, e intentando que también se respeten entre ellas, evitando amenazas, presiones u otras conductas inadecuadas que oprimen la libertad para tomar decisiones y llegar a un acuerdo.
ü  Respetarse entre los profesionales de la mediación, y no derivar a las partes implicadas a otros profesionales para conseguir retribuciones.

Las personas mediadoras también tienen una responsabilidades, recogidas en el artículo 7, relacionadas con las partes y el proceso: garantizar el respeto entre las personas intervinientes, la confidencialidad y rechazo de favores o regalos de alguna de las partes sin sacar beneficio de ello; con otros mediadores: no juzgará el trabajo de otros profesionales ni participará en un proceso ya empezado salvo con autorización; y por último, con la administración: aunque sea un proceso confidencial, se proporcionará la información que pueda hacerse pública para estadísticas, siempre se hará saber la pertenencia a la institución con la emisión del logotipo en los documentos, así como proporcionar la información sobre los títulos habilitadores para dicha profesión.

En cuanto a los derechos de las personas mediadoras, agrupados en el artículo 8, son las cuestiones que todos los profesionales de este ámbito tienen respecto al bien común de su actividad. Se tiene derecho a:

ü  Cuando se le solicite el litigio de mediación, asumir su intervención en ello.
ü  Implicarse activamente, guiar y promocionar el proceso de la mediación, siempre intentando dar la información adecuada a las personas implicadas sobre los objetivos y acuerdos a cumplir, y a su vez, asegurarse de su entendimiento por parte de dichas personas.
ü  Rehusar de participar en un proceso de mediación si denota algún impedimento por alguna de sus partes o por particularidades que hacen que no se pueda llegar a un acuerdo. Debe de realizarse por escrito y argumentándose al órgano competente.
ü Recibir la remuneración que le pertenezca por su intervención como profesional de la mediación.
ü  Las personas implicadas sean lo más sinceras y honestas con la información compartida hacia la persona mediadora.
ü  Percibir un trato adecuado y de respeto por parte de las personas implicadas en el conflicto, ya sea durante el proceso, como una vez ha finalizado éste. No ser desprestigiado con comentarios de dichas personas o por otras relacionadas con alguna de las personas implicadas en la mediación.
ü  Ser sabedor del progreso y de los resultados del proceso, así como de la participación de otros mediadores.
ü  Ser respetado en su tarea de mediación, por la que no podrá ser apartado de ella excepto en la suposición legal considerada de inadmisión. 

Por último, en el artículo 9, se hace hincapié en la forma de realizar publicidad de los servicios de mediación de una forma adecuada, leal y con veracidad, ajustándose siempre a lo que se marca y se dicta en el Código Deontológico y en la Ley Nacional de Mediación.

Espero que esta información os sirva para aclarar qué hace una persona que se dedica a la mediación, y sobre todo, para saber qué pautas se deben de seguir para ello, ya que en todas las profesiones se tiene un Código a seguir para así cumplir con el deber de ser mejores profesionales cada día.


Y hasta aquí la entrada de hoy,

Nos leemos pronto...


¡Un Saludo! 
😊



BIBLIOGRAFÍA:

Federación Nacional de Asociaciones de Profesionales de la Mediación (2011). Código de buenas prácticas de la persona mediadora. Málaga, España. Recuperado dhttp://www.fapromed.es/docpdf/FAPROMED,%20CODIGO%20BUENAS%20PRACTICAS%20DE%20LA%20PERSONA%20MEDIADORA.pdf 

Sorribas, M. y García, A. (2014). Mediación Comunitaria. Barcelona, España: Altamar, S.A.


lunes, 11 de noviembre de 2019

Análisis de la película "Persépolis"


¡Hola! 👋

Hoy vamos a hablar de la película "Persépolis", en la cual se tocan muchos de los temas ya vistos durante otras entradas, pero, ¿cómo se ven estos conceptos dentro de la película? 



Persépolis es una película autobiográfica que cuenta la historia de Marjane Satrapi desde su infancia, cómo vivió la revolución islámica y las consecuencias de esta desde el año 1970. Empieza desde su imagen de niña, entre 9 o 10 años, que venía de una familia acomodada. En aquel entonces había mucha desigualdad social, a su vez, estaban en plena transición de un gobierno democrático a un gobierno más radical, por lo que llega la revolución islámica.

En aquel momento, es cuando empieza a forjarse la identidad cultural de la protagonista, es decir, se van asumiendo una serie de valores, creencias y actitudes específicos que la persona integra como suyos, hay un proceso de enculturación, en el cual, se va aprendiendo la cultura propia. Por ejemplo, Marjane tiene unos valores propios que orientaban su comportamiento hacia la integridad, sin embargo, debido a lo que va presenciando y escuchando de las conversaciones de sus padres y familiares sobre las torturas que se les hacían a dichos familiares, ella recrea eso como un “juego” en el cual persiguen con clavos a un niño porque se supone que su padre ha matado a mucha gente. Es entonces cuando el padre la redirecciona, explicándole que los hijos e hijas no tienen que pagar los pecados de los padres. Por lo que ella va integrando todos estas actitudes y comportamientos en su identidad.

Ella va recibiendo influencias de la cultura en la que vive Irán, modelo árabe-musulmán, el cual tiene un fuerte arraigo religioso que marca mucho los aspectos de la estructura social. Como ya se ha dicho, hay desigualdad social debido al mal reparto de la riqueza, lo que también provoca esa revolución. Por otra parte, recibe influencias de la cultura occidental, en la que existen gran diversidad de ideas y creencias, por lo que no hay una forma única de ver el mundo, aunque en aquel entonces sigue estando marcado por la religión del cristianismo, basado también en el capitalismo.

Debido a la revolución y a la guerra, Marjane creció en el seno de un régimen fundamentalista islámico, donde la libertad individual fue seriamente dañada,  empezaron las persecuciones en su país, y el papel de la mujer cambió drásticamente, en el cual se veían obligadas a llevar velo, por lo que sus padres piensan que Irán no es lugar para una chica adolescente como ella, entonces la envían a Austria. En aquel momento, vuelve a plantearse el concepto de identidad, ya que al tener que emigrar, tiene que conocer, experimentar y adaptarse de nuevo desde su propia integridad a otra realidad muy distinta. Marjane quiere ser aceptada en una cultura que es muy diferente a la de su país y que es multicultural, teniendo diversas culturas en un mismo contexto, por lo tanto, busca integrarse en la cultura europea. En cambio, lo que sufre son prejuicios y discriminación debido al estereotipo que se tiene de ella por su procedencia. Por ejemplo, en algunas de las escenas la llaman salvaje por ser iraní, en otra la llaman ladrona con un tono despectivo, e incluso de prostituta por ponerse un vestido corto. Todo esto no es más que actitudes negativas e irracionales que menosprecian a un grupo, a causa de una información sesgada.

Hay un momento estando en Europa en el que tiene una crisis de identidad y se cuestiona su propia identidad como mujer y como iraní, como cuando le dice a un chico que es de Francia, y consecuentemente se avergüenza por ello, imaginándose a su abuela regañándola por haber renegado de sus ancestros e identidad. Después de un tiempo en el que acaba incluso de mendiga, vuelve a casa. Sin embargo, todo ha cambiado, y ahora se siente extranjera en ambos países. No se sentía libre en Viena por los prejuicios y discriminaciones, pero tampoco en Irán por la opresión que sentía.

Marjane intenta encontrarse a sí misma dentro de esas culturas, de manera que durante toda la película podemos ver los cambios y las transformaciones que sufre su identidad individual, sobre todo de resistencia hacia esa represión a la mujer en sí y hacía la mujer iraní, y que por lo tanto, lucha contra ello.


Una de las frases que más me han impactado de la película es la que dice Marjane: “Teníamos tantas ganas de ser felices que terminamos olvidando que no éramos libres”. Esto me recuerda al proceso de incorporación cultural, en el que se piensa que se pierde la independencia pero que pueden mantener su subcultura dentro de la cultura dominante, sin embargo, la realidad era diferente, más bien era un proceso de asimilación cultural y no solo de subordinación, en el que se empleaba la fuerza y la confrontación para que el grupo minoritario asuma los valores del grupo hegemónico, es decir, aquella que controla todo el poder y los recursos, por lo que al fin y al cabo, la identidad cultural de ese grupo minoritario se pierde. Esto también se debe a los efectos del colonialismo, en el cual, se puede ver en la película cómo la cultura occidental vendió armas a ambas partes, Irán e Irak, para así que acabaran entre ellos, y quedarse dicha cultura.

Finalmente, Marjane sigue el consejo de sus padres y acaba mudándose a Francia para así, tal y como dice su madre, ser  "una mujer libre”.

En resumen, se habla sobre todo de la identidad, de cómo se va forjando y de que, a pesar de todo, debemos recordar que somos un conjunto de identidades formadas por cosas en común y cosas diferentes de otras culturas, pero que en suma, seamos libres de decidir quién queramos ser. Establecer una relaciones sanas y de respeto entre toda la diversidad cultural existente, sumando y fortaleciéndose mutuamente, o lo que es lo mismo, ser interculturales.

        Por último, aquí os dejo un vídeo interesante sobre uno de los consejos de su abuela y el trailer de la película:








Y hasta aquí la entrada de hoy,

Nos leemos pronto...



¡Un Saludo! 😊









martes, 5 de noviembre de 2019

Desmontando rumores…


Rumor: Los inmigrantes viven de las ayudas sociales y abusan de ellas.



¡Hola de nuevo! 👋

Hoy en día, son muchas las personas que piensan que en España hay un trato de favor en lo referente a las ayudas sociales hacia las personas extranjeras. Sin embargo, muchas de las actitudes y de los pensamientos que se tienen sobre las personas inmigrantes están basados en estereotipos y prejuicios, conceptos ya explicados en la entrada anterior.

Por lo tanto, en esta entrada del blog nos vamos a centrar en desmontar esos estereotipos, prejuicios o rumores que se han extendido en la sociedad y cuya finalidad es diferenciarse del resto y crear más barreras. 

Algunos de los comentarios habituales son:
“El Gobierno ha dado ayudas a todo el mundo, todo a los que vienen de fuera, al final la vaca se va a quedar sin leche por culpa de los inmigrantes que no dan un palo al agua”.

“Aquí todos los inmigrantes se lo montan muy bien. Curran en negro, cobran ayudas, falsean datos del padrón para seguir viviendo con nuestro dinero. Y además, les pagan el transporte, el comedor y el colegio para los hijos”.

“Después vamos nosotros a pedir algo y nos dan calabazas. Tienes preferencias si has nacido fuera y no te gusta trabajar. Seguimos alimentando vagos, mientras que a los trabajadores de aquí nadie nos ayuda cuando lo necesitamos”.

“Esa gente viene aquí, no curra, vive del cuento y tiene todo gratis. Si para obtener eso me tengo que llamar Mohammed, decidme dónde hay que firmar, que ya mismo me cambio de nombre”.

En primer lugar, hay una percepción distorsionada basada en falacias, este concepto hace referencia a los argumentos que utilizan mentiras disfrazadas de verdades, es decir, muchas personas piensan que estos casos son reales porque se basan en que gente importante, como por ejemplo políticos o mucha gente conocida, han dicho que eso es cierto. No obstante, esto sería lo que se llama falacia Ad populum o Camuflaje y falacia Ad verecundiam, en otras palabras, creer que algo es cierto porque lo ha dicho la mayoría o porque lo ha dicho alguien importante en la sociedad.

Otra de las razones por las que se piensa que esto es cierto, es porque se conoce un caso en concreto, normalmente cercano a la persona. A pesar de ello, esto sería otra de las falacias llamada Particular aparticulas, que lo que hace es coger un solo caso y ponerlo como ejemplo de que lo que se dice es cierto, cuando en realidad, en todas las reglas hay excepciones.

Por otra parte, como ya se ha dicho antes, existen una serie de estereotipos y prejuicios que te condicionan a ver la realidad de una forma. ¿Cómo sabemos que estos comentarios son estereotipos y no la realidad en sí? Básicamente los estereotipos o rumores no están basados en datos fiables, es decir, hay un sesgo en el cual se tiende a menospreciar a la otra persona por una serie de características generales que se suponen que todas las personas, de ese país o raza, tienen en común sólo por el hecho de pertenecer a ese grupo.

Por ello, se van a aportar datos reales sobre las ayudas o subvenciones que se dan en España, y así poder ver la realidad basada en números.

En lo que se refiere a ayudas no económicas para personas inmigrantes y extranjeras, en el portal de inmigración del Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, se encuentran 3 programas: el Programa de Atención humanitaria, el Programa de Protección Internacional y Asilo, y el Programa de Integración; y un Proyecto de Retorno Voluntario. En estos programas no se les dan ayudas económicas a las personas, sino que se les atienden las necesidades básicas debido a la situación de vulnerabilidad en la que se encuentran.

Respecto a las ayudas económicas, las personas inmigrantes o extranjeras no tienen ayudas especiales para ellas, es decir, pueden acceder a las mismas ayudas que las demás personas de nacionalidad española. En estas ayudas se piden una serie de requisitos que hay que cumplir, como por ejemplo, estar empadronados en la zona donde se vaya a pedir la ayuda. Sin embargo, se suele pensar que estas personas acceden más fácilmente sólo por ser inmigrantes, cuando lo que realmente ocurre es que se dan en función de la necesidad social que tiene esa persona. Por ejemplo, una persona inmigrante suele llegar a un país extranjero sin una red social de apoyo, sin ayuda familiar, y sin recursos al fin y al cabo, por lo que, lo más fácil es que su nivel de pobreza sea elevado. Asimismo, también se piensa que las personas inmigrantes les van a quitar la plaza de dichas ayudas a las españolas, pero esto no es así, ya que no hay un número limitado de plazas que cubrir, sino que cuanta más pobreza hay, más ayudas se tienen que dar.

Como se puede ver en el gráfico 1, en el estudio hecho por el Instituto Nacional de Estadística, existe una gran diferencia entre la población extranjera y la población española. La tasa de riesgo de pobreza y de exclusión social de la población española es de un 23,1% en 2018, mientras que para la población extranjera de fuera de la Unión Europea es de un 56,0%, es decir, muchísimo más elevada. Por lo tanto, es mucho más probable que una persona inmigrante reciba la ayuda, ya que está en situación de desventaja social, mucho más que una persona de nacionalidad española, lo que no significa que reciben más ayudas en función de su procedencia o etnia, sino por estar en un porcentaje más alto de pobreza y exclusión.



Gráfico 1. Fuente: INE (indicador AROPE)

En el gráfico 2, se muestran los beneficiarios de prestaciones por desempleo en el mes de septiembre de 2019. En el caso de las personas extranjeras, es de un 10% del total, es decir, 180.276 personas han recibido algún tipo de prestación económica, frente a un 89,96% de personas de nacionalidad española, es decir, 1.836.171 personas. Por lo cual, con estos datos se ve claramente que las personas extranjeras o inmigrantes no reciben más ayudas que personas de nacionalidad española.



Gráfico 2. Fuente: informe de prestaciones por desempleo septiembre 2019 (SEPE).
   
Todo esto está apoyado y basado en la Ley de Extranjería (artículo 14), en la cual, se exponen los derechos a la Seguridad Social y a los servicios sociales en las mismas condiciones que el resto de españoles, siempre y cuando tengan residencia legal en España.

Finalmente, bajo mi punto de vista, el problema está cuando se basan, como ya he dicho antes, en lo que ha dicho otra persona sin tener conocimiento sobre ello y sin poner en entredicho esa información con datos. Por lo que, se tendría que buscar información del tema del que se quiere opinar, basándose en datos reales y fiables, para así no caer en estereotipos, prejuicios y rumores que lo único que hacen es retroceder a la sociedad, en lugar de avanzar y crear una sociedad intercultural en la cual se pueda convivir con respeto entre las personas y las diferentes identidades culturales.

Por último, tenéis el siguiente vídeo de la Cruz Roja Española del año 2015, en el cual, también se intentan desmontar los rumores y tópicos sobre los inmigrantes, aportando información sobre los diferentes temas y creencias que se tienen en la sociedad española sobre ellos, basándose en estadísticas y hechos.





Y hasta aquí la entrada de hoy,

Nos leemos pronto...


¡Un Saludo! 😊








BIBLIOGRAFÍA:

Instituto Nacional de Estadística (2018). Riesgo de pobreza o exclusión social (indicador AROPE) por nacionalidad (personas de 16 y más años). Recuperado el 4 de noviembre de 2019 de https://www.ine.es/jaxiT3/Datos.htm?t=10009

Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social. Boletín Oficial del Estado, núm. 10, de 12 de enero de 2000, pp. 1139 a 1150. Recuperado el 4 de noviembre de 2019 de https://www.boe.es/eli/es/lo/2000/01/11/4/dof/spa/pdf

Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social (2019). Portal de inmigración: subvenciones. Recuperado el 4 de noviembre de 2019 de  http://extranjeros.mitramiss.gob.es/es/Subvenciones/index.html

Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social (2019). Prestaciones por desempleo: resumen de datos de septiembre 2019, SEPE. Recuperado el 4 de noviembre de 2019 de file:///C:/Users/PC/Downloads/Informe_201909.pdf